viernes, 15 de junio de 2012


Cuando a Gabriela le comieron la lengua los ratones

Velia Bosch

Cuando Gabriela despertó se sintió toda mojada al mismo tiempo que sonaba la manilla de la puerta para dejar pasar a una desgreñada y joven señora muy nerviosa que gritaba: ¡Van a dar las seis y tú todavía en la cama! Era su mamá quien rápidamente abrió la ventana, apagó el aire acondicionado, el cocuyo eléctrico –una lagartija amarilla- guardiana de los temores nocturnos de su pequeña hija y se volvió al gavetero para sacar la ropa del día.

_¡Vamos! A levantarse y cepillarse. Ya está el desayuno en la mesa y la merienda que debes guardar en tu lonchera. ¿Qué pasa, dame los buenos días siquiera, es que no tienes lengua?
Gabriela está muda. Sabe que debe explicar algo, pero prefiere callar, Su mamá se acerca amorosa y le acaricia los cabellos. Se pasa los dedos a manera de peine por los suyos muy lacios y estos se acomodan muy bien.

Es joven y bonita y Gabriela la observa con orgullo y pena al mismo tiempo sin encontrar las palabras que piensa se han salido volando al abrir su mamá puerta y ventana.

_¡Ven aquí, Gabriela!

Pero la niña, tan rápida como hoja empujada por un chubasco, entró al baño, se quitó su piyamita de flores, hizo una pelota deforme con ella y la escondió al fondo de la cesta. Enseguida se trepó al viejo cajón vacío que el abuelo le había pintado de rojo y blanco para que ella pudiera alcanzar al lavamanos, cuando en eso…

Muy bien, eso es, qué agradable es tener una niña tan colaboradora, y allí mismo le plantó un vibrante beso entre la nariz y la pollina despeinada.

Todo sucedió en un tris. Gabriela estuvo lista para partir con su uniforme de gimnasia y dos crespitos a cada lado de su cara cuando entra el papá en escena. _Qué tal, mi reina? (Así la llamaba todas las mañanas). Pero Gabriela seguía sin pronunciar ni una palabra. Tenía un nudo extraño en la garganta. Su papá la alza bien arriba, casi tocando la lámpara. Bajarla y besarla fue como pestañear.

_¿Qué tal durmió mi niña?

Hay silencio y el padre alarmadísimo exclama: ¿Por qué no habla hoy esta niña, es que anoche le comieron la lengua los ratones?

Entonces Gabriela mira a su mamá y ésta al papá que se devuelven sus gestos con ternura y cambian rápidamente la conversación.

_De prisa, dicen ambos, se hace tarde.

La casa queda en silencio, la joven señora comienza a saborear una taza de café porque ella también debe salir a su trabajo en un banco y tiene poco tiempo, aunque su horario le permite todavía una media hora. En  ese mismo momento ve que tres ratones salen corriendo de la habitación de Gabriela. Deja la taza y con la escoba emprende una intensa batalla contra los roedores que bajan todos maltrechos el primer escalón… escobazos van y escobazos vienen. Por los catorce pisos del edificio apenas si se observan unas sombritas grises que desparecen en segundos.

Suena la campanilla del teléfono y la mamá de Gabriela, sin abandonar su cafecito mañanero responde:

_¿La señora Esther? … ¿Qué no quiere hablar? ¡Póngamela al teléfono por favor y gracias por llamarme. Gabriela, soy, soy yo, tu mami. ¿Sabes la noticia? Los ratones que anoche supuestamente te “comieron la lengua” y posiblemente mojaron tu cama recibieron unos fuertes escobazos míos y …

Pero la niña no dejó continuar el discurso de su mamá:

_¡Oh, sí, ya sé, mientras la seño te llamaba, los ratones dejaron mi lengua en la lonchera. Te aseguro que eso no volverá a pasar. Créeme… fue que dejé olvidado en mi delantal de artes plásticas la llave que cierra el portón de la cueva de los ratones. ¡Ah! Y llama a papá a la oficina y dile que le devolveré la llave para cuando se me caiga otro diente y que de “lo otro” ni se preocupe, te aseguro mamá que no volverás a encontrar mi cama, nunca más, mojada.





Imagen: http://www.tiempo.uc.edu.ve/tu605/paginas/6.htm


Texto tomado de:  Velia Bosch (1994), Pirilumpo. Caracas: Alfadil Editores.


Velia Bosch (Caracas, 1936). Poeta, ensayista y narradora. Licenciada en Letras (UCV, 1959); Doctorado (UCV, 1966). Profesora de Castellano y Literatura en Educación Media. Escritora e investigadora de la literatura infantil y juvenil. Autora de:  Arrunango (1968), Jaula de Bambú (1994), Pirilumpo (1994), Mariposas y Arrendajos (1997), entre otros. Asimismo, ha publicado textos críticos sobre literatura venezolana.

 Información sobre la autora: Rivas, Rafael y García, Gladys (2006). Quiénes escriben en Venezuela. Diccionario de escritores venezolanos (siglos XVIII a XXI). Tomo1. Caracas.

2 comentarios:

Mirialba Bracho dijo...

Estoy muy emocionada de encontrar este cuento en su blog. Velia Bosch es mi abuela y ella escribió este cuento a mi hermana, Gabriela!
Estaba probando suerte a ver si conseguía alguno de sus cuentos online ya que estoy esperando a mi primer hijo y me gusta leerle y como estoy lejos de mi hogar natal no tengo la colección de los libros de mi abuela a mano, asi que se podrá imaginar lo que me conmovió encontrar esto. Muchas gracias!

Ramelis Velásquez dijo...

Estimada Mirialba. Déjeme confesarle que igualmente me emociona esta coincidencia. Velia Bosch es para mí una de mis autoras más queridas. Sus obras forman parte del corpus de referencia obligada sobre literatura infantil y juvenil venezolana. Imaginación, excelente escritura, sensibilidad y expresión de un concepto de niñez que nos deben servir de modelo. Como un regalo para usted, y en nombre de la admiración que tengo por su abuela, publicaré otros textos de Velia. Saludos y gracias infinitas por su comentario.

La literatura infantil y juvenil al alcance

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Edgar Clément

SOBRE LA AUTORA

Ramelis Velásquez (1968). Autora venezolana nacida en Cumaná, estado Sucre. Realizó estudios de Letras en la Universidad Central de Venezuela y en la Universidad de Oriente. Licenciada en Educación Integral, mención Lengua (UNA) y Magíster en Educación Abierta y a Distancia por la misma institución. Narradora, ensayista e investigadora de la literatura infantil y juvenil. Se ha destacado como cuentista, así como ensayista de temas sobre poesía y narrativa, en especial, las que han sido dirigidas a niños, niñas y adolescentes. Su labor de investigadora se ha centrado en el proceso de recepción de las obras destinadas a los jóvenes lectores. Ha facilitado talleres de teoría y crítica de la LIJ y sobre el proceso de lectura. Correctora de la revista latinoamericana de poesía Poda (Fondo Editorial del Caribe, Barcelona, estado Anzoátegui).